Ovación final en la clausura de La Bella y la Bestia, el musical de los Salesianos de Guadalajara
Guadalajara, 3 de febrero de 2026
Con una ovación final que resonó en todo el teatro, el Grupo de Teatro Salesianos Guadalajara puso el broche de oro a su undécimo proyecto teatral: La Bella y la Bestia, el musical. Tras 22 funciones y la asistencia de más de 9.500 espectadores, la puesta en escena se consolida como uno de los acontecimientos culturales más destacados de la ciudad en los últimos años.
Desde su estreno, el musical ha conseguido llenar el patio de butacas función tras función, atrayendo a público de todas las edades, tanto de Guadalajara como de localidades cercanas. La cuidada puesta en escena, junto con mejoras en iluminación y sonido, un vestuario detallista, coreografías impactantes y la calidad interpretativa del elenco, han sido algunos de los elementos más valorados por los asistentes.
El proyecto ha supuesto más de tres años de trabajo intenso, durante los cuales decenas de jóvenes, antiguos alumnos y colaboradores de la casa salesiana de Guadalajara han dedicado incontables horas a ensayos, reuniones y trabajo técnico. Todo de manera altruista, movidos únicamente por su pasión por el teatro musical y los valores educativos que Don Bosco promovió como fundamentales para el desarrollo integral de los jóvenes.
El joven director Pablo Patiño ha tenido un papel clave en esta edición. Tras el fallecimiento de Santiago López, fundador del grupo, Patiño asumió la dirección y ha sabido mantener vivo el espíritu original del proyecto, aportando al mismo tiempo una visión renovada y cercana a los jóvenes. Su liderazgo ha sido fundamental para coordinar a un equipo intergeneracional y garantizar la continuidad de una iniciativa tan significativa para la comunidad salesiana y cultural de Guadalajara.
La función de clausura contó con la presencia de Fernando García, Inspector de la Provincia Salesiana Santiago el Mayor, y Francisco Santos, director de la casa, junto con otros salesianos, patrocinadores como Rafael Merinero, director general de Witzenmann Spain, y colaboradores que han apoyado el proyecto desde sus inicios. Su asistencia reconoció públicamente el esfuerzo, la dedicación y el compromiso del grupo con la cultura, la educación y el teatro musical.
Con la clausura de La Bella y la Bestia, el musical, se cierra un capítulo marcado por la memoria de quienes iniciaron el proyecto, la entrega de quienes hoy lo continúan y la ilusión por futuros montajes. Este musical confirma al Grupo de Teatro Salesianos Guadalajara como un referente de formación artística, convivencia y desarrollo personal a través del teatro educativo, manteniendo vivo el legado y el carisma de Don Bosco.








