Una inversión de 16,2 millones de euros para un modelo de cuidado innovador
El proyecto, ubicado en el complejo sociosanitario de La Merced, contará con 120 plazas residenciales distribuidas en 13 unidades convivenciales, inspiradas en pequeñas viviendas. Este diseño favorece la autonomía, la interacción social y la atención personalizada de los residentes.
La obra cuenta con una financiación de 16,2 millones de euros a través de fondos europeos, concretamente del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (Next Generation EU), y está prevista para convertirse en un referente regional y europeo en arquitectura para la atención a mayores.
“La residencia ‘Los Olmos’ será un edificio moderno, eficiente y respetuoso con su entorno, que combina funcionalidad y sensibilidad”, señaló García Torijano, destacando que la obra va más allá de las expectativas de las residencias tradicionales y refleja el compromiso del Gobierno regional con la calidad de vida y el bienestar social.
Patrimonio histórico al servicio de los mayores
El proyecto incorpora la rehabilitación del antiguo hospital del siglo XX que formaba parte del complejo de La Merced. La portada histórica, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), quedará integrada en el nuevo edificio como símbolo de la unión entre pasado y futuro.
Además, la residencia adoptará soluciones sostenibles de última generación, como una planta fotovoltaica de 100 kW, climatización por aerotermia y conexión a la Red de Calor de Guadalajara, reduciendo así el consumo energético y la huella ambiental del centro.
Actualmente, la residencia pública Los Olmos cuenta con 85 plazas operativas y 150 profesionales, y su traslado al nuevo edificio permitirá ampliar la capacidad, modernizar los espacios y mejorar las condiciones laborales del personal.
Un plan integral de modernización de la red pública de cuidados
La construcción de ‘Los Olmos’ forma parte del plan regional de modernización de centros públicos de atención a mayores, personas con discapacidad y menores, que cuenta con una inversión total de 95 millones de euros.
La consejera García Torijano destacó la eficiencia en la gestión de fondos europeos, que ya han permitido completar varias decenas de obras por un valor cercano a 30 millones de euros, fortaleciendo la red de servicios sociales y el papel del europeísmo como motor de cohesión y progreso.
La arquitectura como herramienta de bienestar
El Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha ha organizado la visita dentro del programa ‘La arquitectura que cuida’, que promueve recorridos por obras y edificios emblemáticos para mostrar cómo la arquitectura puede mejorar la calidad de vida de las personas.
“La arquitectura también es política social”, subrayó García Torijano, “porque cuidar a las personas implica construir espacios dignos, accesibles y sostenibles que favorezcan su bienestar y calidad de vida”.
Otra “primera piedra” más: el ilusionismo político de Page en Guadalajara








