El voluntariado de Cáritas en Yunquera de Henares atendió en 2025 a 158 personas en situación de vulnerabilidad
La vulnerabilidad en el mundo rural sigue siendo una realidad creciente y silenciosa. En municipios pequeños como Yunquera de Henares, la labor constante del voluntariado de Cáritas se ha convertido en un pilar fundamental para muchas personas y familias que atraviesan momentos difíciles.
A lo largo de 2025, la Cáritas Parroquial de Yunquera de Henares prestó apoyo directo a 158 personas, gracias al compromiso de una veintena de voluntarias que desarrollan su labor de forma continuada en el municipio. Su trabajo no solo cubre necesidades básicas, sino que también fomenta el acompañamiento, la cercanía y la cohesión social.
Entre las acciones más destacadas se encuentran las entregas periódicas de alimentos, que se realizan el primer jueves de cada mes. Esta iniciativa garantiza una atención estable a las familias participantes, reforzando además la acogida personal y el seguimiento de cada situación.
La educación es otro de los ejes fundamentales del proyecto. Durante el pasado año se llevaron a cabo actividades de refuerzo escolar cuatro días por semana para alumnado de educación primaria y secundaria. Las sesiones se desarrollan en grupos muy reducidos, lo que permite una atención individualizada y un apoyo real al proceso educativo de niños y niñas del municipio.
De forma semanal, las voluntarias también ofrecen atención social a las personas que acuden a la parroquia en busca de orientación, recursos o ayuda puntual. A ello se suman las visitas mensuales a personas mayores, una iniciativa especialmente valorada en el entorno rural, donde la soledad no deseada sigue siendo una preocupación creciente.
Estas visitas cuentan además con la implicación de jóvenes de Yunquera de Henares, que participan de forma trimestral, especialmente en fechas significativas como las fiestas de la Virgen de la Granja, celebradas en septiembre. Un ejemplo de colaboración intergeneracional que fortalece el tejido social del municipio.
Desde esta realidad, Cáritas en la provincia de Guadalajara continúa impulsando una estrategia centrada en la creación de comunidades fraternas e inclusivas, apostando por el desarrollo integral del territorio y poniendo en valor el papel esencial de las mujeres rurales en la transformación social.








