Vecinos de Guadalajara se movilizan contra la ampliación de la zona azul y piden más aparcamiento para residentes en la zona roja
La plaza del Ayuntamiento de Guadalajara fue escenario este jueves por la tarde de una concentración vecinal en rechazo a la ampliación del sistema de estacionamiento regulado (zona azul), prevista para el próximo 18 de mayo. Los manifestantes también exigieron un refuerzo de las plazas destinadas a residentes dentro de la conocida zona roja, ante lo que consideran una pérdida progresiva de espacios de aparcamiento gratuito en el centro de la ciudad.
La convocatoria, organizada de manera anónima a través de redes sociales y carteles distribuidos en portales de distintos barrios, fue reuniendo a lo largo de la tarde a alrededor de 400 personas, según estimaciones de los propios asistentes.
La protesta arrancó sobre las 19:30 horas con una participación inicial reducida, aunque la afluencia fue aumentando con el paso de los minutos hasta llenar buena parte de la plaza. El motivo principal de la concentración fue el rechazo a la nueva política municipal de aparcamiento en Guadalajara, que muchos vecinos consideran perjudicial para el día a día en la ciudad.
Durante aproximadamente una hora, los asistentes expresaron su malestar con consignas dirigidas al Ayuntamiento de Guadalajara, al que acusan de aplicar medidas con un objetivo “recaudatorio”. Entre las frases más repetidas se escucharon mensajes como “No queremos zona azul”, “Más trabajar, menos recaudar” o “Ayuntamiento, escucha, mi sueldo no es tu hucha”.
También hubo cánticos como “Más cordura, menos pintura”, en alusión a la nueva señalización de las calles, y otras proclamas en las que los vecinos mostraban su rechazo a la ampliación del sistema de zona azul en el centro de Guadalajara.
Varios participantes explicaron las dificultades económicas que, según afirman, supondrá la medida. “Antes podíamos aparcar sin pagar para ir a trabajar, ahora será imposible asumir ese gasto”, comentaba una vecina del centro. Otros asistentes señalaron el impacto para quienes se desplazan a diario fuera de la ciudad por motivos laborales.
Las principales críticas se centraron en la conversión de plazas gratuitas en espacios de pago y en la reducción del aparcamiento para residentes en distintas zonas urbanas, lo que —según los vecinos— complica aún más la movilidad en el casco urbano.
Algunos asistentes también denunciaron que la falta de aparcamiento obliga cada vez más a estacionar a mayor distancia de sus viviendas, lo que afecta especialmente a quienes residen en el centro.
Pese al tono de las reivindicaciones, la concentración transcurrió sin incidentes y en un ambiente claramente vecinal. Los participantes insistieron en desvincular la protesta de cualquier partido político, subrayando su carácter espontáneo surgido del malestar ciudadano.







