Alovera sigue apostando por la sostenibilidad, la natalidad y el compromiso medioambiental en un evento que se ha convertido en un símbolo de unión y futuro para el municipio.
Alovera celebra un nuevo ciclo de vida con la plantación de árboles en la iniciativa “Un árbol, un niñ@”
Este sábado 29 de marzo, más de sesenta niños y niñas del municipio vivieron un momento especial e inolvidable gracias a la puesta en marcha de la tradicional iniciativa “Un árbol, un niñ@”, organizada por el Ayuntamiento de Alovera.
Desde las primeras horas de la mañana, un dispositivo municipal se encargó de preparar los distintos puntos de plantación en la localidad, garantizando que todo estuviera listo para que las familias pudieran disfrutar de una experiencia única. Este evento, que fomenta la conexión de los más pequeños con la naturaleza, ha sido especialmente diseñado para las familias con niños nacidos durante el año anterior en Alovera, quienes previamente recibieron instrucciones detalladas sobre las localizaciones, horarios y recomendaciones para la jornada de plantación.
Las zonas seleccionadas para la actividad fueron calle Sigüenza, calle Pastrana, calle Chopera y calle Edgar Neville, donde se establecieron puntos de atención y distribución de materiales para las familias participantes. El ambiente festivo comenzó con la bienvenida oficial de la alcaldesa María Purificación Tortuero Pliego, quien expresó su alegría por la acogida de esta iniciativa y explicó a las familias cómo se desarrollaría el evento. Tras esta cálida bienvenida, cada familia recibió la llamada por el nombre de su hijo o hija para iniciar la plantación de su árbol, un acto que reflejó el vínculo profundo entre los más pequeños y su entorno.
Cada familia participante recibió un diploma conmemorativo, un llavero de madera personalizado con el logo de la iniciativa, una chapita identificativa y los materiales necesarios para plantar su árbol. Los profesionales del sector medioambiental se encargaron de realizar los trabajos previos, como la preparación de los huecos para los árboles, la colocación de mallas protectoras, el abono y la entrega de herramientas especializadas, garantizando que cada plantación se hiciera de forma adecuada y respetuosa con el entorno.
Como gran novedad de esta edición, se mejoró el sistema de identificación de los árboles. Las placas, ahora fabricadas en metal y atornilladas a los postes, cuentan con una serigrafía completa del nombre del niño o niña, lo que asegura una mayor durabilidad y resistencia frente al paso del tiempo y al posible vandalismo, aportando un toque más moderno y sostenible al proyecto.
Los árboles plantados este año son principalmente frutales, como perales, manzanos, cerezos, almendros y caquis, que fueron distribuidos de forma aleatoria entre las familias participantes. Con la ayuda de los profesionales del medio ambiente, las familias pudieron disfrutar de la plantación de los árboles, contribuyendo a la creación de un entorno más verde y saludable para el municipio. El evento contó con la suerte de un clima favorable, lo que permitió que los niños y sus familias vivieran una experiencia memorable en contacto con la naturaleza.
El concejal de Medio Ambiente, Raúl Gil Muñoz, destacó la gran acogida que ha tenido la iniciativa un año más, subrayando la ilusión de las familias y el impacto positivo que esta actividad tiene en el municipio. Este acto simboliza la unión entre la natalidad y el respeto por el medio ambiente, dejando en Alovera un legado de sostenibilidad que crece año tras año con cada árbol plantado.
Además, el Ayuntamiento de Alovera anunció que las chapas de las ediciones anteriores serán reemplazadas por las nuevas placas metálicas para unificar el diseño de todos los árboles plantados en el municipio, consolidando este proyecto como una referencia de responsabilidad ambiental y compromiso social.
Con cada árbol plantado, Alovera no solo contribuye al cuidado del medio ambiente, sino que también crea una conexión emocional e intergeneracional que quedará grabada en la memoria de todas las familias que han participado en esta significativa iniciativa. Este es solo el comienzo de un futuro más verde y sostenible para el municipio, donde cada árbol simboliza un nuevo ciclo de vida y esperanza para las generaciones venideras.