La lectura que deja huella: Rosa Huertas emociona a escolares y lectores en Alovera
La tarde del lunes dejó en la Biblioteca de Alovera algo más que páginas compartidas y conversaciones en torno a los libros. La visita de la escritora Rosa Huertas convirtió el espacio en un refugio de historias, emociones y miradas nuevas para cerca de 175 alumnos de 5º de Primaria de los tres centros educativos del municipio.
Los escolares llegaron hasta la biblioteca después de haber recorrido, desde las aulas, las páginas de Los defensores del mar, una obra que habla del cuidado del planeta y de la necesidad de proteger el Mar Menor. Pero también de compromiso, conciencia y esperanza. La lectura había sembrado preguntas y curiosidad. El encuentro con la autora les permitió poner voz a todas ellas.
Entre manos levantadas y sonrisas tímidas, Rosa Huertas escuchó las reflexiones de los niños y compartió con ellos el origen de una historia que ha conseguido despertar sensibilidad hacia el medio ambiente a través de la literatura.
Libros que transforman por dentro
Ya por la tarde, el silencio atento de los clubes de lectura de adultos tomó el relevo. La conversación giró entonces alrededor de La guardiana de secretos, una novela inspirada en la figura de la escritora Carmen de Burgos Seguí, pionera del periodismo y de la literatura española.
Durante el coloquio, Rosa Huertas habló de la literatura como un territorio capaz de cambiar la forma de mirar el mundo. Defendió la lectura como una puerta hacia otras vidas, otras épocas y otras realidades.
“Leer nos transforma”, vino a resumir una charla íntima y cercana en la que los asistentes encontraron mucho más que comentarios sobre un libro.
El encuentro puso el broche final al plan lector de este curso, coordinado por Montserrat Gutiérrez, una iniciativa que ha acercado a Alovera a cerca de catorce autores e ilustradores y que ha reunido a más de 2.000 participantes a lo largo del año.
Desde el Ayuntamiento, la alcaldesa María Purificación Tortuero destacó el valor de este tipo de actividades para fomentar el hábito lector entre los más jóvenes y acercar la cultura de manera directa a los vecinos.
Por su parte, la directora de la biblioteca, Mercedes García Granizo, subrayó el carácter especial de esta última cita, marcada por la cercanía entre autora y lectores y por una conexión que, según señaló, “va mucho más allá de la lectura”.
La jornada terminó, pero quedó flotando en la biblioteca esa sensación difícil de explicar que dejan los encuentros auténticos. Porque hay libros que entretienen, otros que enseñan y algunos, como los de Rosa Huertas, que consiguen quedarse un tiempo viviendo dentro de quienes los leen.
Y eso fue precisamente lo que ocurrió en Alovera: durante unas horas, la lectura dejó de ser una actividad silenciosa para convertirse en una experiencia compartida.









