Avance en cardiología: logran el primer bypass coronario sin cirugía a corazón abierto mediante catéteres por el sistema vascular natural
Un equipo de investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y de la Facultad de Medicina de Emory, en Estados Unidos, ha logrado realizar por primera vez un bypass coronario sin cirugía a corazón abierto, utilizando catéteres introducidos a través del propio circuito vascular del paciente. El procedimiento, denominado técnica Vector, podría abrir una nueva vía para tratar la obstrucción de la arteria coronaria en personas que no pueden someterse a cirugía convencional.
Los resultados, publicados en la revista científica de la American Heart Association, confirman que el primer paciente intervenido mantiene resultados óptimos tras seis meses de seguimiento, lo que refuerza el potencial de esta técnica mínimamente invasiva como alternativa a la cirugía tradicional.

Imagen izq.: Autoría y fuente: Source image by BruceBlaus. Derivative by Mikael Häggström, M.D. Author info – Reusing images – Conflicts of interest: None Mikael Häggström, M.D. – Source for segments (common femoral and subsartorial): Amarnath C and Hemant Patel (2023) Comprehensive Textbook of Clinical Radiology – Volume III: Chest and Cardiovascular system, Elsevier Health Sciences ISBN: 9788131263617. Page 1072 Source image: By BruceBlaus. Difusión: Wikipedia
Imagen centro: Autoría y fuente: Edoarado – Trabajo propio, basado en:Arterial System en.svg, Coronary arteries.svg. Difusión: Wikipedia
Imagen dcha.: Autoría y fuente: Addicted04 – Trabajo propio. Difusión: Wikipedia
Un nuevo método de bypass coronario sin abrir el tórax
La técnica, conocida como Vector (navegación y reentrada transcatéter ventriculocoronario), permite llegar al corazón sin necesidad de abrir el pecho. Los médicos acceden al sistema cardiovascular introduciendo catéteres por los vasos sanguíneos de las piernas, aprovechando el recorrido natural de la circulación.
Navegación y reentrada transcatéter ventrículo-coronaria
Para sortear este obstáculo, los cirujanos idearon el procedimiento VECTOR (navegación y reentrada transcatéter ventrículo-coronaria), consistente en crear una nueva conexión entre la aorta y el origen de la arteria coronaria.
“Este origen, que recibe el nombre de ostium, se encontraba en situación de riesgo de obstrucción una vez que se colocara la nueva válvula aórtica dentro de la válvula que ya estaba implantada en el paciente y que estaba severamente calcificada”, describe Legarra.
Según explicó el cardiólogo intervencionista Christopher Bruce, participante en el estudio, el desarrollo del procedimiento requirió replantear la forma habitual de realizar un bypass.
“Lograr esto requirió un pensamiento innovador, pero creemos que hemos desarrollado una solución altamente práctica”, señaló el especialista, también vinculado al Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre.
El paciente tratado, un hombre de 67 años, no podía someterse a cirugía a corazón abierto debido a su historial médico y a múltiples intervenciones previas, lo que hacía imprescindible encontrar una alternativa menos agresiva.
El autor principal del estudio, Adam Greenbaum, destacó que disponer de una opción no invasiva resulta clave en casos complejos.
“Nuestro paciente tenía enfermedad vascular avanzada y otros factores de riesgo que descartaban completamente la cirugía abierta. Contar con una alternativa mínimamente invasiva era fundamental”.
Cómo funciona la técnica Vector
El objetivo del procedimiento es crear una nueva ruta para el flujo sanguíneo que evite el bloqueo de una arteria coronaria vital.
Para ello, los especialistas:
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Introducen un alambre desde la aorta hasta la arteria coronaria en riesgo.
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Acceden al ventrículo derecho atravesando la pared del vaso con un catéter especial.
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Recuperan el alambre por la vena femoral, creando un trayecto continuo para introducir herramientas.
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Realizan dos pequeñas aberturas controladas y colocan un injerto que actúa como bypass coronario interno, sin necesidad de abrir el tórax.
El desarrollo del procedimiento contó también con la colaboración del investigador Robert Lederman, responsable de un laboratorio de intervención cardiovascular, y del especialista Vasilis Babliaros, quien participó en el diseño de la técnica.
Tras seis meses de seguimiento, el paciente no mostró signos de obstrucción, lo que confirma el éxito de la primera aplicación en humanos.
Una alternativa para pacientes de alto riesgo
Los autores del estudio señalan que la técnica Vector podría ser útil no solo en casos relacionados con el reemplazo de válvulas cardíacas, sino también en otras formas de enfermedad coronaria, especialmente cuando los stents o las cirugías convencionales no son viables.
Aunque aún se necesitan más intervenciones para confirmar su eficacia a gran escala, los especialistas consideran que este avance podría cambiar el futuro de la cirugía cardiovascular mínimamente invasiva, ofreciendo nuevas opciones a pacientes que hasta ahora no tenían tratamiento seguro.







