Marchamalo y Cabanillas colaboran con APAG para frenar la plaga de conejos en el Corredor del Henares
Los ayuntamientos de Marchamalo y Cabanillas del Campo han decidido unir esfuerzos para tratar de poner freno a la plaga de conejos que afecta a sus términos municipales y a buena parte del Corredor del Henares. Los alcaldes de ambas localidades, Rafael Esteban y José García Salinas, han mantenido un encuentro con el presidente de APAG, Juan José Laso, así como con representantes de las asociaciones de agricultores de ambos municipios para coordinar medidas que ayuden a controlar la plaga de conejos.
La reunión se celebró en un camino situado en el límite entre los dos términos municipales, donde se analizaron las acciones que las administraciones locales pueden impulsar para reducir el impacto de esta sobrepoblación, especialmente de cara a la primavera, cuando se prevé que el problema se agrave.
Daños en cultivos y riesgos para la salud pública
La creciente presencia de estos animales está generando importantes perjuicios en la agricultura local. Además de los daños directos en las cosechas, la sobrepoblación de conejos también supone riesgos añadidos. Según explicaron los responsables municipales, estos animales pueden actuar como vectores de parásitos, entre ellos garrapatas, y provocar daños en taludes de carreteras y caminos al excavar madrigueras.
El alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban, subrayó que el problema afecta “tanto a las cosechas como a las infraestructuras viarias”, además de favorecer la proliferación de otras plagas.
Por ello, uno de los objetivos inmediatos será actuar sobre las cunetas de los caminos para evitar la acumulación de vegetación, un entorno propicio para estos parásitos.
Limpieza de cunetas y apoyo al vallado de parcelas
Entre las primeras medidas acordadas figura la limpieza de cunetas en caminos rurales de ambos municipios para eliminar refugios naturales donde los conejos suelen establecer sus madrigueras. En estas labores participarán tanto los servicios municipales como los propios agricultores.
Además, los ayuntamientos prevén aprobar en sus respectivos plenos una bonificación del 95% del ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) para facilitar el vallado perimetral de parcelas agrícolas, una medida que puede ayudar a proteger los cultivos frente a la plaga de conejos.
El alcalde de Cabanillas del Campo, José García Salinas, destacó que el problema trasciende el ámbito agrícola y tiene implicaciones en la salud pública, por lo que ambos consistorios han decidido actuar de forma preventiva y coordinada.
Una zona especialmente afectada
Desde APAG recuerdan que esta parte del Corredor del Henares es una de las más afectadas por la plaga de conejos en Guadalajara. Su presidente, Juan José Laso, explicó que la presencia de carreteras, caminos, polígonos industriales y arroyos dificulta las labores de control mediante la caza, lo que favorece la expansión de la especie.
Laso agradeció la colaboración de los dos municipios para intentar reducir la población de conejos y reclamó también la implicación de la Junta de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, para abordar el problema de manera más amplia en toda la comarca.
Con estas actuaciones conjuntas, Marchamalo y Cabanillas del Campo esperan comenzar a mitigar un problema que afecta tanto al sector agrícola como al entorno rural y a la seguridad de infraestructuras en la zona.






