Educación y Cultura exige el mantenimiento del entorno del Puente Árabe y pide actuar sobre el muro de contención
La Delegación Provincial de Educación, Cultura y Deportes en Guadalajara ha mostrado su satisfacción tras el reconocimiento por parte del Ayuntamiento de la capital de su responsabilidad en distintas actuaciones pendientes en el entorno del Puente Árabe de Guadalajara, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
El delegado provincial, Ángel Fernández-Montes, ha confirmado que el Consistorio ha comunicado su disposición a abordar varias de las intervenciones requeridas por la Junta para garantizar la correcta conservación de este enclave histórico sobre el río Henares.
Requerimientos para la conservación del BIC
Desde el servicio de Cultura de la Delegación se habían remitido varios escritos recordando al Ayuntamiento su deber de conservar el entorno del monumento, ya que la protección como Bien de Interés Cultural no solo afecta a la estructura del puente, sino también a las parcelas colindantes en ambas márgenes del río, que son de titularidad municipal.
En concreto, la Junta solicitó la redacción de un proyecto integral para la puesta en valor de la casa de compuertas del Molino del Duque, ubicada en la parcela de la margen derecha. Según ha trasladado el Consistorio, se iniciará la elaboración de este proyecto con el objetivo de garantizar la adecuada conservación e integración del inmueble en el conjunto patrimonial.
Asimismo, el Ayuntamiento ha reconocido la necesidad de realizar un estudio técnico para resolver la acumulación de aguas pluviales en otra parcela de la margen derecha del Henares, una situación que podría afectar a la conservación del puente. El encargo ya ha sido derivado a los servicios técnicos municipales para determinar la solución más adecuada.
Preocupación por el muro de contención
No obstante, Fernández-Montes ha expresado su preocupación por la falta de compromiso municipal respecto al mantenimiento del muro de contención situado en la margen izquierda del río, que sostiene una parcela de propiedad municipal.
En dicha parcela permanecen dos tocones de árboles talados en su día por el propio Ayuntamiento que, según la Delegación, están deteriorando de forma notable la estructura. El Consistorio sostiene que el muro no es de su propiedad, pese a que su función es evitar el deslizamiento de los terrenos municipales hacia el cauce.
El muro fue construido en 1628 por el Concejo de la ciudad bajo la dirección del maestro de obras Bernardo Martínez. Su finalidad es sostener las tierras situadas a una cota superior y evitar su caída al río. Según ha recordado el delegado, la jurisprudencia civil establece que la obligación de conservación corresponde al propietario del terreno que se beneficia directamente de la contención, en este caso el Ayuntamiento.
Llamamiento a evitar demoras
Fernández-Montes ha insistido en que la Delegación vela por el mantenimiento de todos los bienes protegidos, subrayando la responsabilidad de las administraciones públicas en la preservación del patrimonio histórico.
El delegado ha lamentado que haya sido necesario reiterar los requerimientos para que el Consistorio asumiera parte de sus obligaciones y ha confiado en que la alcaldesa, Ana Guarinos, impulse las actuaciones pendientes para evitar retrasos que puedan comprometer el estado de conservación de un símbolo patrimonial tan relevante como el Puente Árabe de Guadalajara.
La Junta reitera así su compromiso con la protección del patrimonio histórico de Guadalajara y con la defensa del correcto mantenimiento de un BIC emblemático para la ciudad.
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