La Escuela Infantil de Corral de Calatrava (Ciudad Real) ha sido reconocida con el Premio de Obra Nueva Otros Usos en los III Premios de Arquitectura y Urbanismo de Castilla-La Mancha, convocados por el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM). El galardón distingue un proyecto firmado por el arquitecto Luis Carlos Peña Juan para el Ayuntamiento de la localidad, concebido como un espacio donde la arquitectura se pone al servicio de la infancia.
Ubicado junto al Colegio Público Nuestra Señora de la Paz y frente al parque municipal, el edificio apuesta por una integración natural con su entorno. Su diseño busca eliminar las barreras entre el interior y el exterior, favoreciendo que los espacios abiertos formen parte de la experiencia educativa diaria de los más pequeños.

La escuela se organiza en tres volúmenes principales, cuya disposición genera zonas de encuentro y juego. Las amplias aperturas permiten la entrada de abundante luz natural y mantienen una relación constante con el parque, creando un ambiente abierto, luminoso y acogedor.
La utilización de la madera como material protagonista aporta calidez al conjunto, mientras que la vegetación, que ha ido creciendo desde la finalización de la obra en 2024, contribuye a integrar el edificio en el paisaje urbano. Cada elemento del proyecto ha sido diseñado pensando en la escala y las necesidades de los niños, favoreciendo espacios tranquilos, funcionales y adaptados a su desarrollo.
El jurado de los premios destacó la calidad arquitectónica de la obra al definirla como una “arquitectura limpia, clara, luminosa y serena, muy acorde con su uso, que se posa sobre su entorno con armonía”, poniendo en valor tanto la propuesta estética como su capacidad para mejorar la experiencia de quienes utilizan el edificio.
Durante el acto de entrega, Luis Carlos Peña agradeció al COACM la organización de unos premios que, además de reconocer la calidad de los proyectos, contribuyen a acercar la arquitectura a la sociedad. El arquitecto hizo extensivo el reconocimiento a sus colaboradores, Cristina Grande Rivero y Manuel Acosta Morales, al Ayuntamiento de Corral de Calatrava, a la empresa constructora y a todos los profesionales que participaron en la ejecución de la obra.

En su intervención, Peña subrayó que la arquitectura es siempre el resultado de un trabajo colectivo y concluyó con una reflexión sobre el verdadero sentido del proyecto: “El verdadero premio será comprobar que varias generaciones de niños y niñas encuentren en esta escuela un lugar que les acoja y les cuide”.
Con este reconocimiento, la Escuela Infantil de Corral de Calatrava se consolida como un ejemplo de cómo la arquitectura puede contribuir al bienestar, la educación y la calidad de vida desde las primeras etapas de la infancia.






