El Balonmano Guadalajara cerró su participación en el Trofeo JCCM con dos derrotas, pero también con una lectura positiva de cara al inicio de la temporada. El conjunto morado se midió a dos rivales de alto nivel, el REBI BM Cuenca y el BM Caserío Ciudad Real, en una jornada que sirvió para seguir acumulando rodaje, medir el estado del grupo y dar protagonismo a la cantera.
El equipo dirigido por Juan Carlos Requena no pudo imponerse en ninguno de sus dos compromisos, pero compitió con carácter y dejó momentos de buen juego, especialmente en fases de mayor solidez defensiva y en el empuje de los jugadores jóvenes.

La gran noticia para el Balonmano Guadalajara fue precisamente el paso adelante de futbolistas de la casa como Adrián Duque, Dani Calvo, Gonzalo Ruiz o Héctor Cezón, que sumaron minutos de calidad y mostraron personalidad ante rivales exigentes.
El REBI BM Cuenca castiga el inicio morado
En el primer partido de la tarde, el Balonmano Guadalajara cayó por 19-13 ante el REBI BM Cuenca, un rival de Liga ASOBAL que salió a la pista con mucha intensidad y logró marcar el ritmo desde los primeros minutos.
El conjunto alcarreño acusó ese arranque del equipo conquense, pero fue creciendo con el paso del encuentro. Los de Requena consiguieron asentarse, mejorar sus prestaciones defensivas y desplegar un juego más dinámico pese a la exigencia de la defensa rival y la velocidad en las transiciones del REBI BM Cuenca.
Entre los nombres destacados apareció Ramón Fuentes, sobrio en la portería y con intervenciones de mérito para sostener al equipo en diferentes fases del partido. También dejaron buenas sensaciones Joan Blanco, repartiendo juego, y Gustavo Andrade, con presencia en la ofensiva morada.
En la segunda parte, la conexión entre David Torrejón y López Boyarizo dio buenos resultados, dejando una de las notas positivas del primer compromiso pese al resultado final.
El BM Caserío decide sobre la bocina
El segundo partido volvió a exigir al máximo al Balonmano Guadalajara, esta vez frente al BM Caserío Ciudad Real. El desgaste físico del primer encuentro se notó por momentos, pero el equipo morado volvió a competir y estuvo muy cerca de llevarse la victoria.
El marcador final, 16-17, se decidió con un gol sobre la bocina del conjunto dirigido por Santi Urdiales, después de un final de máxima igualdad.
Antes, el Balonmano Guadalajara había dejado una imagen muy competitiva. El equipo llevó el ritmo durante la primera parte y fue capaz de remontar durante la segunda, metiéndose de lleno en un desenlace apretado.
En ese segundo choque volvió a sobresalir el trabajo de David Torrejón en ataque, mientras Urruzola asumió peso en la defensa. La rotación también permitió ver minutos importantes de jugadores jóvenes, con una aportación notable de Adri Duque.
Juventud, carácter y regreso de López Boyarizo
Aunque los marcadores no acompañaron, el balance del Trofeo JCCM deja motivos para el optimismo en el Balonmano Guadalajara. En plena fase de carga estival, los partidos sirvieron para comprobar la respuesta del grupo ante dos rivales de entidad y para confirmar que la cantera tendrá un papel importante en la nueva temporada.
Jugadores como Adrián Duque, Dani Calvo, Gonzalo Ruiz y Héctor Cezón no solo completaron la rotación, sino que aprovecharon sus minutos para demostrar que pueden aportar energía, intensidad y descaro al equipo.
La jornada dejó también otra buena noticia para el conjunto alcarreño: el regreso de Alberto López Boyarizo al pivote, tras unos días de permiso por paternidad. Su reincorporación permitió sumar minutos de valor y ampliar las opciones del equipo en la primera línea.
El Balonmano Guadalajara cierra así una jornada de rodaje colectivo con la vista puesta en el inicio de la temporada. La mezcla de veteranía, trabajo defensivo y empuje de la cantera apunta a convertirse en una de las señas de identidad del equipo de Juan Carlos Requena.
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Balonmano Guadalajara busca ritmo y respuestas en el triangular del Trofeo JCCM en Manzanares







