La plaza de toros de Almoguera no será derribada.
La Audiencia Provincial de Guadalajara ha revocado la orden de demolición que afectaba a esta instalación municipal, al considerar que concurren “razones excepcionales” que justifican su conservación, pese a las irregularidades urbanísticas detectadas en su construcción.
El tribunal entiende que se trata de una obra pública, de titularidad municipal y destinada al uso vecinal, por lo que su derribo supondría un perjuicio directo para los vecinos de la localidad. La plaza fue construida en suelo rústico de reserva, lo que dio lugar al procedimiento judicial que se ha prolongado durante varios años.
La resolución responde al recurso interpuesto contra la sentencia del Juzgado de lo Penal número 1 de Guadalajara, que había ordenado el derribo del coso por la forma en que se ejecutó el proyecto durante el mandato municipal del entonces alcalde, Luis Padrino.
Aunque la Audiencia Provincial confirma la existencia de infracciones urbanísticas, ha decidido rebajar de manera sustancial las penas impuestas en primera instancia y ha dejado sin efecto tanto la demolición de la plaza como la obligación de restaurar el terreno a su estado original.
Además, el tribunal ha reducido las penas de prisión y las sanciones económicas, situando la condena total por debajo de los dos años, lo que permitiría solicitar la suspensión de la pena en fase de ejecución de sentencia, a criterio del órgano judicial competente.
En la misma resolución, la Audiencia absuelve a la exinterventora municipal y a la exarquitecta honorífica del delito contra la ordenación del territorio, manteniendo únicamente la condena por prevaricación urbanística, también con penas inferiores a las fijadas inicialmente.
La sentencia no es firme y ha sido recurrida en casación ante el Tribunal Supremo. Mientras se resuelve dicho recurso, la plaza de toros de Almoguera, inaugurada en 2012, podrá continuar en funcionamiento, quedando descartada, al menos por el momento, su demolición.









