Castilla-La Mancha pedirá a Bruselas reconocer como zona poco poblada a 267 municipios de Guadalajara de Molina, Sierra Norte y las Alcarrias.
Guadalajara quiere que Bruselas reconozca como poco poblada a 267 municipios
Castilla-La Mancha pedirá a la Comisión Europea una nueva consideración para las comarcas de Molina, Sierra Norte y las Alcarrias, con el objetivo de facilitar el acceso a más ayudas, financiación y beneficios fiscales
Guadalajara podría dar un paso más en su batalla contra la despoblación.
El Gobierno de Castilla-La Mancha va a solicitar a la Comisión Europea que reconozca como zona poco poblada a un total de 267 municipios de Guadalajara, pertenecientes a las comarcas de Molina de Aragón, Sierra Norte y las Alcarrias.
El anuncio lo ha realizado el presidente regional, Emiliano García-Page, desde Mullingar (Irlanda), donde participa en la 242ª reunión fuera de la sede de la Mesa del Comité Europeo de las Regiones.
La propuesta pretende que estos municipios puedan recibir un tratamiento similar al que actualmente tienen otros territorios especialmente afectados por la baja densidad de población, como Teruel, Soria o Cuenca.
Y aquí está la clave: no se trata simplemente de poner una etiqueta nueva sobre el mapa. El reconocimiento europeo podría abrir la puerta a mayores niveles de financiación, ayudas preferentes y ventajas fiscales.
Guadalajara reclama el mismo reconocimiento que sus provincias vecinas
García-Page ha defendido que las zonas incluidas en la propuesta presentan unas características demográficas que justificarían ese reconocimiento europeo.
La Junta argumenta, además, que existe una continuidad territorial con provincias que ya cuentan con consideración específica por su baja densidad de población, especialmente Cuenca, Teruel y Soria.
La petición parte de una crítica al sistema actual de las Directrices de Ayuda Regional (DAR) de la Unión Europea, que, según el Ejecutivo autonómico, utiliza una definición demasiado rígida al aplicar determinados criterios al nivel territorial NUTS 3.
La clasificación NUTS es el sistema europeo utilizado para dividir territorialmente los Estados miembros con fines estadísticos y de aplicación de políticas comunitarias. En el caso de las NUTS 3, la referencia general se sitúa entre 150.000 y 800.000 habitantes, aunque existen excepciones por circunstancias geográficas, socioeconómicas o históricas.
La reivindicación castellanomanchega busca precisamente que esa estructura no deje fuera a territorios que, pese a sus problemas demográficos, presentan una realidad mucho más compleja cuando se observa municipio a municipio.
¿Qué podría ganar Guadalajara si Bruselas acepta?
El Gobierno regional sostiene que la declaración permitiría a estos 267 municipios de Guadalajara acceder a un nivel superior de apoyo europeo.
Entre las posibilidades señaladas por García-Page se encuentran:
- Mayor financiación para determinados proyectos.
- Ayudas públicas preferentes.
- Deducciones y beneficios fiscales.
- Mejores condiciones para atraer empresas, autónomos y población.
- Mayor capacidad para impulsar políticas frente a la despoblación rural.
La Comisión Europea explica que las ayudas regionales tienen precisamente como finalidad favorecer el desarrollo económico y el empleo en las zonas menos favorecidas y establece el marco dentro del cual los Estados miembros pueden conceder estas ayudas.
En el caso español, la Comisión ya reconoce actualmente determinadas zonas poco pobladas. Por ejemplo, Cuenca, Teruel y Soria aparecen vinculadas a esta consideración por registrar una densidad inferior a 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado.
Ahí es donde Castilla-La Mancha quiere jugar su baza para Molina, la Sierra Norte y las Alcarrias.
Page saca pecho de las deducciones contra la despoblación
Durante su intervención, García-Page también ha defendido las medidas fiscales aplicadas por Castilla-La Mancha en las zonas afectadas por la despoblación.
Según ha señalado, la Administración autonómica deja de recaudar alrededor de 100 millones de euros al año mediante beneficios fiscales destinados a personas, empresas, autónomos y pymes que viven o se instalan en estos territorios.
El presidente regional ha vinculado estas medidas con la evolución demográfica de Castilla-La Mancha y ha asegurado que una de cada cuatro personas que llega actualmente a la región se instala en municipios incluidos en el mapa de despoblamiento.
El Gobierno autonómico ya había presentado este año en Bruselas sus políticas de reto demográfico y había destacado que sus zonas en extrema despoblación estaban registrando crecimiento, junto con medidas relacionadas con fiscalidad, sanidad, educación, movilidad, vivienda y emprendimiento rural.
Una petición que ahora tendrá que convencer a Bruselas
La propuesta tiene recorrido político, pero todavía no supone que los 267 municipios de Guadalajara hayan conseguido esa catalogación.
El siguiente capítulo estará en Bruselas y será allí donde habrá que comprobar si la petición encaja en las reglas europeas sobre ayudas regionales y bajo qué condiciones podría aplicarse.
La cuestión no es menor. Una eventual modificación permitiría disponer de un margen de apoyo económico superior al actual, algo especialmente relevante para territorios como Molina de Aragón o la Sierra Norte de Guadalajara, donde la distancia, la baja densidad y la pérdida de población condicionan buena parte de las oportunidades económicas.
La reivindicación, por tanto, pone sobre la mesa una pregunta bastante más concreta que el habitual debate sobre la despoblación: si el mapa administrativo no refleja siempre la realidad demográfica, ¿debería hacerlo el mapa de las ayudas?
Y en Guadalajara, al menos, la Junta quiere que Bruselas vuelva a mirar ese mapa.







