Yélamos de Abajo merece algo más que silencio
Nací en Yélamos de Abajo. Allí aprendí a caminar por los caminos de la Alcarria, a distinguir el olor de la tierra mojada después de una tormenta de verano, a reconocer cada loma, cada barranco y cada encina como si formaran parte de mi propia familia. Aunque la vida me llevó lejos, nunca me fui del todo. Porque uno puede cambiar de ciudad, de trabajo o de edad, pero nunca abandona el lugar donde aprendió quién era.
Por eso, cuando el pasado 18 de junio apareció publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el proyecto de la nueva Subestación Yélamos 400 kV, sentí algo más que sorpresa. Sentí preocupación. Y, sobre todo, sentí desconcierto.
No es una cuestión de rechazar el progreso por principio, ni de creer que el mundo pueda detenerse. Lo que me inquieta es un hecho mucho más tangible: que un proyecto de enorme magnitud, con una inversión superior a ocho millones de euros y capacidad para transformar nuestro territorio, haya llegado acompañado de más preguntas que respuestas.
Durante años, hemos escuchado hablar de proyectos energéticos en la provincia, de oportunidades de desarrollo y de planes estratégicos. Sin embargo, ante la realidad de esta nueva subestación, las respuestas sobre su utilidad real, sus objetivos a largo plazo y sus consecuencias directas para los vecinos se vuelven difusas.
Como ciudadano, he intentado utilizar los cauces oficiales, formulando preguntas razonables:
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¿Depende esta infraestructura de la aprobación definitiva del proyecto de bombeo de Entrepeñas?
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¿Servirá en el futuro como nodo para conectar otros desarrollos energéticos?
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¿Qué utilidad tendrá si el proyecto principal finalmente no llega a ejecutarse?
La respuesta recibida fue una contestación administrativa correcta en las formas, pero vacía de contenido. La transparencia no consiste únicamente en publicar documentos en un boletín oficial; consiste en que las personas comprendan qué se quiere hacer en su tierra y por qué.
Yélamos de Abajo es un pueblo pequeño, pero sus vecinos tienen derecho a entender las decisiones que afectan a su futuro. El valor de nuestro entorno no puede medirse únicamente en megavatios o presupuestos; se mide en patrimonio, paisaje, agricultura y arraigo.
No pido privilegios, pido respuestas. Cuando las dudas son legítimas y el silencio institucional prevalece, la desconfianza es inevitable. Si la infraestructura es necesaria y existen argumentos sólidos que la justifican, explicarlo debería ser sencillo.
Los vecinos, los propietarios afectados y quienes sentimos este pueblo como parte de nuestra vida merecen algo mejor que la incertidumbre. Merecen ser escuchados, informados y, sobre todo, respetados. Porque cuando el futuro de un territorio está en juego, el silencio nunca puede ser la mejor respuesta.
Por Aurelio Martínez Martínez
El futuro energético de la Alcarria, a debate: se publica el proyecto de la nueva subestación de 400 kV en Yélamos de Abajo
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha hecho público el proyecto para la construcción de una nueva subestación eléctrica de 400 kV que afectará directamente a los términos municipales de Yélamos de Abajo e Irueste. Esta infraestructura, promovida por la Dependencia del Área Funcional de Industria y Energía de la Subdelegación del Gobierno en Guadalajara, incluye además la línea aérea de transporte de energía asociada.
La publicación marca el inicio del periodo de información pública, un paso crítico para las solicitudes de Autorización Administrativa Previa, de Construcción y la Declaración, en concreto, de Utilidad Pública.
Un impacto significativo en el territorio El proyecto, que busca ampliar la capacidad de la red en la línea eléctrica Fuentes de la Alcarria-Trillo, ha despertado interés y preocupación entre los habitantes de la zona. Desde plataformas vecinales y organizaciones como ALIENTE, se ha puesto el foco en la necesidad de analizar minuciosamente cómo estas instalaciones alterarán el paisaje, la biodiversidad y el modo de vida de un entorno rural que, una vez más, se ve condicionado por grandes infraestructuras energéticas.
Desde GuadaRed, seguiremos de cerca el proceso, informando sobre los plazos para la presentación de alegaciones y cualquier novedad que surja respecto a esta declaración de utilidad pública.







