El Ayuntamiento de Guadalajara garantiza el servicio tras quedar desierta la licitación del transporte urbano
El Ayuntamiento de Guadalajara ha confirmado que el transporte urbano de Guadalajara continuará funcionando con total normalidad después de que la licitación del nuevo contrato haya quedado desierta al no presentarse ninguna empresa al proceso, cuyo plazo finalizó el pasado 6 de febrero.
Así lo ha anunciado el tercer teniente de alcalde y concejal de Movilidad y Transportes, Santiago López Pomeda, quien ha trasladado un mensaje de tranquilidad a los vecinos y ha asegurado que el Consistorio ya trabaja en la revisión de los pliegos para adaptarlos a la realidad actual del mercado sin renunciar a las mejoras previstas en el servicio.
Según ha explicado el edil, la mesa de contratación se reunirá esta misma semana para declarar formalmente desierto el procedimiento, un trámite recogido en la normativa vigente. Mientras tanto, el servicio de autobuses urbanos seguirá prestándose con normalidad, ya que el Ayuntamiento dispone de un plan de actuación ante cualquier incidencia, que incluye incluso el alquiler temporal de vehículos si fuera necesario.
Un contrato clave para transformar la movilidad en Guadalajara
La licitación del nuevo contrato de transporte urbano es uno de los proyectos más ambiciosos del Ayuntamiento, con una duración prevista de diez años y un valor estimado de 93 millones de euros. El objetivo es impulsar una transformación integral de la movilidad en la ciudad.
Entre las mejoras contempladas se encuentran la reorganización de la red con cinco grandes líneas estructurales, la incorporación de un minibús eléctrico en el casco histórico, el aumento de frecuencias, la reducción de los tiempos de espera, la renovación completa de la flota con energías limpias y la instalación de marquesinas digitales inteligentes.
López Pomeda ha subrayado que el Gobierno municipal “no va a renunciar a ninguna de las bondades del nuevo servicio”.
Inflación y costes laborales, principales causas
En relación con la falta de licitadores, los primeros análisis técnicos apuntan a dos factores determinantes: la inflación acumulada desde el inicio del expediente en 2024 y el incremento de los costes laborales derivados del nuevo convenio colectivo del sector, acordado tras las movilizaciones sindicales durante la tramitación del contrato.
Ambos elementos, ha señalado el concejal, han alterado de forma significativa las condiciones económicas iniciales del contrato. No obstante, ha aclarado que la actualización del estudio de viabilidad no supondrá un coste adicional para el Ayuntamiento, ya que está cubierta por la asistencia técnica ya contratada.
Compromiso de adjudicación en este mandato
Pese a que la declaración de desierto podría retrasar el proceso entre cuatro y cinco meses, López Pomeda ha reafirmado el compromiso del Gobierno municipal de adjudicar el contrato del transporte público antes de que finalice el mandato. El nuevo calendario incluirá la reformulación de los pliegos, un estudio de viabilidad actualizado y los correspondientes trámites administrativos.
El concejal también ha respondido a las críticas de la oposición recordando que el contrato actual lleva tres años en prórroga forzosa por no haberse iniciado su renovación en el mandato anterior.
“Quienes dejaron caducar este contrato no están en posición de pedir muchas explicaciones”, ha afirmado.
Para concluir, López Pomeda ha reconocido que el resultado del proceso no era el esperado, pero ha insistido en que el objetivo sigue siendo claro: dotar a la ciudad de Guadalajara del mejor servicio de transporte público posible, moderno, sostenible y adaptado a las necesidades reales de los ciudadanos.







