Más de la mitad de los docentes denuncia agresiones y el 72,2% afirma no sentirse reconocido en la educación pública
Más de la mitad de los docentes de la educación pública ha sufrido algún tipo de agresión y el 72,2 por ciento asegura no sentirse reconocido en su labor profesional. Así lo refleja una encuesta realizada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), en la que han participado más de 7.500 profesores y maestros de toda España y que pone el foco en el deterioro de las condiciones laborales del profesorado.
El estudio revela que el 56,3% del profesorado ha experimentado alguna agresión en el aula o trato vejatorio, mientras que el 65,7% considera que el alumnado no muestra respeto hacia la labor docente ni mantiene un comportamiento adecuado. Entre las situaciones violentas detectadas, el 53% corresponden a agresiones verbales y el 11,4% a agresiones físicas. Además, un 30,1% denuncia faltas de respeto reiteradas y un 3,7% asegura haber sufrido acoso en redes sociales.
La encuesta, elaborada a partir de cuestionarios distribuidos en centros públicos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional y Educación Especial, evidencia también la sensación de desprotección que vive el profesorado. El 53,6% afirma no sentir respaldo de la Administración y el 97,8% reclama planes formativos más prácticos para afrontar conflictos y problemas de convivencia en el día a día.
Sobrecarga de trabajo y burocracia
Otro de los aspectos más preocupantes es la sobrecarga laboral. Casi la totalidad del profesorado se considera mal pagado y con exceso de tareas administrativas. De hecho, el 97,2% reconoce sentirse superado por la burocracia educativa, mientras que cerca del 100% admite sufrir una carga de trabajo elevada.
La sensación de abandono también se refleja en el reconocimiento social. Siete de cada diez docentes (72,2%) denuncian falta de reconocimiento profesional y el 90% echa en falta mayor apoyo por parte de la Administración. Este descontento se traslada igualmente al ámbito salarial, donde nueve de cada diez consideran que su nivel retributivo no se corresponde con la responsabilidad y exigencia de la docencia.
Principales reivindicaciones del profesorado
Ante este escenario, los docentes plantean varias prioridades para mejorar la calidad educativa. Entre las principales demandas destacan la reducción de ratios, el refuerzo de la autoridad del profesorado, la mejora del poder adquisitivo, la reducción de la burocracia y la disminución del horario lectivo.
Desde CSIF advierten de que el deterioro de las condiciones laborales del profesorado afecta directamente a la motivación y, en consecuencia, a la calidad de la educación pública. El sindicato considera imprescindible situar al profesorado en el centro de las políticas educativas para evitar un mayor desgaste del sistema.
Situación en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha, el sindicato recuerda que continúan vigentes los recortes implantados en 2012, que afectan a todas las etapas educativas, al profesorado mayor de 55 años y al colectivo de interinos. En este contexto, CSIF confía en que el anteproyecto de ley impulsado por el Ministerio de Educación permita avanzar hacia la bajada de ratios a 22 alumnos en Primaria y 25 en Educación Secundaria Obligatoria, así como la reducción del horario lectivo a 23 horas en Primaria y 18 en ESO y Bachillerato.
El sindicato concluye que prestigiar la labor docente y mejorar las condiciones del profesorado es clave para garantizar el presente y el futuro de la educación pública, evitando que el actual deterioro impacte negativamente en el sistema educativo.








