CSIF ha advertido sobre la urgencia de adaptar y reforzar los protocolos de prevención en los centros de trabajo ante la llegada de las altas temperaturas, un fenómeno cada vez más recurrente que impacta directamente en la salud y la seguridad de los trabajadores.
CSIF alerta de la necesidad de reforzar los protocolos laborales ante las altas temperaturas en España
Según recuerda la organización sindical, el pasado año se registraron en España un total de 264 accidentes laborales relacionados con los efectos del calor y la insolación, de los cuales 5 tuvieron un desenlace mortal. Datos que ponen de manifiesto la importancia de extremar las medidas de prevención frente al riesgo de estrés térmico.
Marco normativo y obligaciones en materia de seguridad laboral
CSIF subraya que la normativa vigente establece límites claros en los espacios de trabajo. El Real Decreto 486/1997 fija las temperaturas en locales cerrados entre 17°C y 27°C para trabajos sedentarios, y entre 14°C y 25°C para trabajos ligeros.
Además, el Real Decreto-ley 4/2023 introduce la posibilidad de adaptar la actividad laboral en exteriores o en espacios que no puedan cerrarse, incluyendo centros educativos, centros sanitarios, hospitales, juzgados, bibliotecas u oficinas de atención ciudadana, entre otros.
En este contexto, el sindicato insiste en que el cumplimiento de estas medidas no es opcional, sino una cuestión clave de seguridad laboral.
Medidas preventivas frente al calor en el trabajo
Con la llegada del verano y el incremento de episodios de calor extremo, la organización recuerda una serie de actuaciones que deberían implementarse de forma generalizada en empresas y administraciones:
- Reducción o reorganización de horarios laborales
- Implantación del teletrabajo siempre que sea posible
- Realización de pausas frecuentes durante la jornada
- Limitación de tareas físicas en las horas de mayor temperatura
- Habilitación de zonas de sombra o espacios climatizados
- Suministro continuo de agua potable
- Uso de ropa adecuada y protección solar
- Evaluación de la suspensión de la actividad cuando no se garantice la seguridad
Estas medidas, según CSIF, resultan esenciales para evitar situaciones de riesgo como el golpe de calor, uno de los efectos más graves derivados de la exposición prolongada a temperaturas elevadas.
Especial preocupación en los centros educativos
Uno de los puntos más destacados del informe sindical es la situación de los centros educativos, donde la falta de sistemas de climatización sigue siendo una realidad en muchos casos.
CSIF advierte de que esta carencia resulta especialmente preocupante por la edad del alumnado. Las altas temperaturas dificultan la concentración y aumentan la fatiga, provocan somnolencia, dolores de cabeza y deshidratación, reduciendo de forma notable la capacidad de atención y aprendizaje.
En episodios de calor extremo, permanecer durante horas en aulas mal ventiladas puede convertirse incluso en un riesgo directo para la salud de niños y adolescentes, según advierte la organización.
Campañas de prevención y vigilancia en el trabajo
De cara a los meses de verano, CSIF ha intensificado la vigilancia en los centros de trabajo para detectar posibles incumplimientos de las medidas preventivas frente al calor.
Además, el sindicato ha puesto en marcha una campaña informativa centrada en el estrés térmico, con el objetivo de concienciar a los trabajadores sobre:
- Sus derechos en materia de prevención laboral
- Las señales de alerta ante el exceso de calor
- Las medidas básicas de protección
- Cómo actuar ante un posible golpe de calor
El objetivo es mejorar la respuesta ante situaciones de riesgo y reducir la incidencia de accidentes laborales vinculados a las altas temperaturas.
264 accidentes laborales por calor en un año
Los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social refuerzan la preocupación sindical. En el último año, 264 personas sufrieron accidentes laborales derivados de la exposición al calor o la insolación en España, de los cuales 5 resultaron mortales.
La exposición prolongada a temperaturas extremas puede provocar desde calambres y agotamiento por deshidratación hasta insolación o complicaciones más graves como el golpe de calor, que puede derivar en fallos multiorgánicos, convulsiones o incluso coma.
Un problema creciente ligado al cambio climático
La reiteración de episodios de calor extremo en los últimos años sitúa la prevención del estrés térmico laboral como uno de los grandes retos en materia de salud pública y seguridad en el trabajo.
CSIF insiste en que la adaptación de los centros laborales, especialmente en sectores como la educación, la sanidad o la atención ciudadana, debe ser una prioridad para las administraciones y empresas con el fin de garantizar condiciones seguras durante las olas de calor.






