Castilla-La Mancha defiende en Bruselas una PAC fuerte con desarrollo rural para garantizar el futuro del campo
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reivindicado en Bruselas la necesidad de una PAC fuerte, con presupuesto suficiente y con el mantenimiento del Pilar II y las políticas de desarrollo rural más allá de 2028, como elementos clave para asegurar el relevo generacional y el futuro del campo europeo.
Así lo ha defendido el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, durante su participación en la comisión NAT del Comité Europeo de las Regiones, donde Castilla-La Mancha lidera el debate sobre la incorporación de jóvenes al sector agrario. El consejero ha estado acompañado por el vicepresidente segundo del Ejecutivo autonómico, José Manuel Caballero.
Martínez Lizán ha subrayado que “sin presupuesto y sin políticas de desarrollo rural no hay jóvenes ni futuro para el campo”, advirtiendo de que la posible eliminación del Pilar II de la PAC supondría un grave retroceso para regiones eminentemente rurales como Castilla-La Mancha.
El desarrollo rural, clave contra la despoblación
Desde el Ejecutivo regional recuerdan que el desarrollo rural ha sido una herramienta decisiva para fijar población y generar oportunidades en el territorio. Solo a través del programa LEADER, Castilla-La Mancha ha movilizado 270 millones de euros entre 2014 y 2027, impulsando miles de proyectos, creando empleo y favoreciendo la diversificación económica en el medio rural.
“Renunciar al Pilar II sería renunciar a uno de los instrumentos más eficaces contra la despoblación y a una política que refuerza directamente el relevo generacional”, ha señalado el consejero, destacando que contar con buenos servicios y oportunidades en los pueblos es fundamental para atraer jóvenes y actividad económica.
Compromiso financiero para la PAC post-2027
Durante su intervención, Julián Martínez Lizán ha reclamado a las instituciones europeas un compromiso financiero vinculante en el Marco Financiero Plurianual 2028-2034, que garantice fondos suficientes para la PAC y que no compita con otras prioridades políticas.
En este sentido, ha insistido en la necesidad de mantener el estatus jurídico y económico de las políticas de desarrollo rural como instrumento esencial para reducir los desequilibrios territoriales, afrontar el reto demográfico y garantizar la cohesión social, especialmente en una región donde cerca del 80 por ciento de los municipios se ubican en zonas rurales.
Relevo generacional y soberanía alimentaria
Desde una perspectiva geopolítica, el consejero ha advertido de que sin zonas rurales fuertes no habrá relevo generacional, pero tampoco seguridad ni soberanía alimentaria en la Unión Europea. Por ello, ha alertado de que los recortes presupuestarios o los cambios en la arquitectura actual de la PAC podrían poner en riesgo inversiones, empleo y desarrollo en el medio rural.
Finalmente, Martínez Lizán ha reiterado la exigencia de que la PAC post-2027 mantenga su presupuesto en términos reales, siga siendo una política diferenciada y preserve el Pilar II, garantizando fondos estables para la incorporación de jóvenes, la modernización de explotaciones y regadíos, el impulso de la industria agroalimentaria y el trabajo de los Grupos de Desarrollo Rural.
Castilla-La Mancha lidera en Europa el debate sobre el relevo generacional en la agricultura








