Castilla-La Mancha abre la media veda 2026 con cupos limitados y control reforzado para la tórtola europea
GuadaRed | Castilla-La Mancha | 20 de agosto de 2026
La media veda 2026 arranca este jueves en Castilla-La Mancha marcada por una decisión que no pasa desapercibida: la continuidad de la caza controlada de la tórtola europea, una especie que hace apenas dos años estaba completamente vetada en el corredor migratorio occidental por su acusado declive poblacional. La Junta mantiene la autorización, pero lo hace bajo un sistema de cupos estrictos y con un mensaje claro: el aprovechamiento cinegético solo será posible si se cumplen las condiciones de conservación.
La Consejería de Desarrollo Sostenible ha fijado un máximo de 20.777 ejemplares, distribuidos entre 501 cotos que han demostrado mejoras de hábitat, participación en censos y capturas previas a la moratoria. La tórtola solo podrá cazarse los días 22 y 23 de agosto, y siempre con precinto digital obligatorio, una herramienta que la Administración insiste en extender también a la codorniz común y al resto de especies de la media veda.
El viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, defiende que la asignación de cupos se ha realizado “de forma proporcional a la media de capturas declaradas, la superficie de los cotos y los modelos ecológicos de presencia de la especie”. Sin embargo, la decisión llega en un contexto donde parte del sector conservacionista sigue reclamando prudencia y más tiempo para consolidar la recuperación de la tórtola, una especie migratoria vinculada a medios agroforestales que sufrió un desplome poblacional durante la última década.
Una recuperación que permite cazar… pero con condiciones
La Junta sostiene que las actuaciones de conservación —mejoras de hábitat, censos y planes de gestión adaptativa— han permitido reactivar la caza bajo criterios de sostenibilidad.
Almodóvar subraya el papel del sector cinegético durante los años de moratoria, destacando “el compromiso de los cazadores por renunciar a su captura y colaborar en el seguimiento de la especie”.
Aun así, la vuelta de la tórtola a la media veda se interpreta como un gesto calculado: la Administración busca equilibrar la presión del sector cinegético con las exigencias de conservación europeas, que siguen vigilando de cerca la evolución de la especie. La autorización limitada a dos días y el uso obligatorio del precinto digital son, en la práctica, un recordatorio de que la recuperación aún no está cerrada.
Codorniz, paloma torcaz, paloma bravía y urraca: calendario completo
La media veda para el resto de especies —codorniz común, paloma torcaz, paloma bravía y urraca— comienza también este 20 de agosto.
- La codorniz común podrá cazarse hasta el 15 de septiembre.
- La paloma torcaz, paloma bravía y urraca tendrán periodo hábil hasta el 21 de septiembre.
En la Serranía Alta de Cuenca y la Alcarria Baja de Guadalajara, la temporada de codorniz se retrasa al 27 de agosto, manteniendo los días hábiles en jueves, sábados y domingos. Una excepción que responde a criterios de conservación y a la evolución de las poblaciones en estas dos comarcas.
Gestión responsable… y vigilancia constante
El Gobierno regional insiste en que estas medidas reflejan su compromiso con una gestión responsable de los recursos naturales, buscando compatibilizar la actividad cinegética con la conservación de la biodiversidad. Pero el equilibrio es delicado: la tórtola europea sigue siendo una especie en observación y cualquier retroceso podría reactivar las restricciones europeas.
La media veda 2026 arranca, por tanto, con un mensaje doble: sí a la caza, pero bajo lupa. Y con la obligación de demostrar, temporada tras temporada, que la recuperación de la tórtola no es solo un dato puntual, sino una tendencia consolidada.







