El paro baja en Castilla-La Mancha en abril impulsado por la Semana Santa, aunque la precariedad femenina no da tregua
Castilla-La Mancha cierra el mes de abril con una sonrisa a medias. Los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social reflejan un descenso en las listas del desempleo, una noticia positiva que, sin embargo, llega acompañada de una advertencia clara por parte del sindicato CSIF: la temporalidad y la desigualdad de género siguen lastrando la calidad del mercado laboral en la región.
Según las cifras oficiales, el paro en Castilla-La Mancha se redujo en 2.375 personas durante el pasado mes, situando el total de desempleados en 117.137. Si miramos la fotografía general en términos interanuales, la región cuenta con 10.140 parados menos que hace un año, lo que consolida una tendencia a la baja en el volumen de desempleo.
El sector servicios lidera la creación de empleo
Como suele ser habitual en estas fechas, el sector servicios ha sido el principal motor de la contratación. Gracias al empuje de la Semana Santa 2026, este sector ha restado 1.711 personas a las listas del paro. Esta bajada se ha dejado sentir de manera uniforme en todas las provincias castellanomanchegas, evidenciando la dependencia de nuestra economía de las campañas estacionales y el turismo.
La brecha de género: una asignatura pendiente
A pesar del optimismo que pueden generar los números brutos, desde CSIF Castilla-La Mancha alertan de que la recuperación no llega de la misma forma para todos. El paro femenino sigue siendo el gran talón de Aquiles de la región, representando ya el 65,6% del total de personas sin trabajo.
La precariedad tiene nombre de mujer:
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Solo el 34,5% de los contratos indefinidos a jornada completa son firmados por mujeres.
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En cambio, ellas son mayoría absoluta en las jornadas parciales (73%) y en la contratación temporal.
Esta situación, denuncian desde la Central Sindical, evidencia que la conciliación familiar sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, quienes se ven forzadas a aceptar empleos más inestables o jornadas reducidas para poder cuidar de hijos y mayores.
Pérdida de músculo en los servicios públicos
Otro dato que preocupa en la redacción de estos balances es la pérdida de afiliados en sectores estratégicos. Mientras la Seguridad Social ganó 3.456 afiliados a nivel general en la comunidad, los servicios públicos (Sanidad, Educación y Administración) perdieron 429 efectivos. Para CSIF, este debilitamiento de lo público es una señal de alarma que debe corregirse para garantizar la calidad de las prestaciones básicas a los ciudadanos.
Polémica por las subvenciones a CCOO y UGT
La nota crítica de la jornada la ha puesto la exigencia de CSIF al Gobierno regional respecto a la financiación sindical. El sindicato independiente ha vuelto a reclamar la devolución de 52,8 millones de euros en subvenciones concedidas a CCOO y UGT desde el año 2014.
Desde la central consideran que estas ayudas carecen de una justificación real y proponen que ese montante se reinvierta en políticas activas de empleo y en medidas directas para combatir la vulnerabilidad social en la región, en lugar de destinarse a organizaciones que califican como “afines al Ejecutivo”.
En definitiva, abril deja un escenario de claroscuros en el mercado laboral de Castilla-La Mancha: más gente trabajando, pero con una brecha de desigualdad que parece haberse estancado en el corazón de nuestra estructura económica.







