Un paso más hacia el reconocimiento como Patrimonio Mundial
La candidatura del Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza continúa dando pasos para lograr su reconocimiento como Patrimonio Mundial. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha celebrado una nueva reunión del Consejo Rector para ultimar el expediente que será remitido al Ministerio de Cultura, dentro del proceso previo exigido por la Unesco para evaluar la calidad de las propuestas.
La reunión ha estado presidida por el jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page, y ha servido para revisar el plan estratégico y la documentación técnica necesaria para que el proyecto siga avanzando dentro del procedimiento oficial de candidatura.
El encuentro forma parte del proceso establecido por la UNESCO, que obliga a las candidaturas a superar una evaluación preliminar antes de iniciar la tramitación internacional.
El expediente será analizado por el Ministerio de Cultura, que determinará si cumple los requisitos necesarios para continuar el proceso hacia la declaración como Patrimonio Mundial.
La candidatura del Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza es una de las apuestas culturales y patrimoniales más importantes de la provincia de Guadalajara en los últimos años, ya que pretende poner en valor un territorio singular por su historia, su paisaje y su forma tradicional de ocupación humana.
Un paisaje único entre aguas dulces y saladas
El Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza destaca por mostrar un modelo histórico de aprovechamiento de los recursos naturales en las parameras ibéricas, donde conviven aguas dulces y salinas.
Este entorno refleja una organización jerarquizada del territorio, con asentamientos interconectados que surgieron en torno a la explotación de la sal, la agricultura y la ganadería.
Se trata de un ejemplo excepcional de paisaje cultural que conserva la huella de diferentes épocas históricas y que permite comprender la evolución de la vida en esta zona del nordeste de Guadalajara.
Testimonio de un paisaje de frontera en la Edad Media
Uno de los aspectos más valorados por los expertos es que el Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza constituye un testimonio singular de las dinámicas sociales y culturales del Medievo europeo.
Durante siglos, este territorio fue zona de frontera y convivencia de distintas comunidades, lo que dio lugar a un modelo de poblamiento y explotación del medio que se ha mantenido hasta la actualidad.
La candidatura busca precisamente reconocer ese carácter único y su conservación a lo largo del tiempo, elementos clave para optar a la declaración como Patrimonio Mundial.
Próximos pasos de la candidatura
Tras esta reunión del Consejo Rector, el siguiente paso será la evaluación preliminar por parte del Ministerio de Cultura. Si el informe es favorable, el expediente continuará su tramitación ante la UNESCO, organismo encargado de decidir la inclusión definitiva en la lista de Patrimonio Mundial.
Desde el Gobierno regional confían en que el proyecto pueda superar esta fase y consolidarse como una de las candidaturas patrimoniales más importantes de Castilla-La Mancha.







