La organización agraria traslada a la Subdelegación del Gobierno su preocupación por la gestión de los embalses ante el riesgo de desbordamientos que podrían afectar a cultivos en las vegas del Henares, Bornova, Aliendre, Atance y Tajuña.
Los agricultores de Guadalajara temen pérdidas millonarias por los desembalses con el maíz aún sin recoger
La organización agraria APAG ha trasladado a la Subdelegación del Gobierno su inquietud ante los previsibles desembalses en Guadalajara, en un momento especialmente delicado para el campo provincial. La reunión, celebrada este martes 4 de febrero, pone el foco en el riesgo de inundaciones en las vegas de Guadalajara cuando aún hay importantes superficies de maíz sin cosechar.

El encuentro ha tenido lugar entre responsables de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara y la subdelegada del Gobierno en la provincia, Susana Cabellos, con el objetivo de analizar la gestión de los embalses tras el notable incremento de sus niveles por las lluvias acumuladas en las últimas semanas.
Preocupación por el maíz sin recolectar en las vegas
El presidente de APAG, Juan José Laso, ha explicado que la mayor superficie de cultivo de maíz en Guadalajara se concentra en las vegas de los ríos Atance, Aliendre, Bornova y Henares. Este año, debido a las persistentes precipitaciones, gran parte de esa producción permanece en el campo sin poder recogerse.
“El maíz está sin cosechar y nos preocupa que los ríos puedan desbordarse, como ocurrió en marzo del año pasado. Sería una auténtica tragedia para los agricultores”, ha advertido Laso, recordando los episodios recientes de anegamientos que provocaron importantes pérdidas económicas.
En la reunión también han participado el secretario general de APAG, Antonio Torres, y el vocal de la Junta Directiva Félix Andrés, agricultor y regante de San Andrés del Congosto, quienes han detallado la situación específica de los regantes de la zona norte de la provincia.
Lluvias históricas y riesgo de inundaciones agrícolas
El inicio de 2026 está siendo especialmente lluvioso. En varios municipios, la pluviometría triplica la media habitual de un año normal. Esta circunstancia ha impedido realizar la recolección y ha dejado en situación vulnerable cerca de 2.000 hectáreas de maíz y cultivos hortícolas, entre ellos el espárrago verde, donde los agricultores ya han realizado importantes inversiones en semillas, fertilizantes y labores.
Desde APAG insisten en que el temor no es solo la acumulación de agua en los embalses, sino la gestión de los desembalses del Tajo y su impacto en unas vegas que, en caso de crecida, podrían quedar anegadas en cuestión de horas.
Laso ha señalado que la organización ha querido trasladar formalmente la situación tanto a la Subdelegación como a la Confederación Hidrográfica del Tajo, organismo responsable de la regulación de los caudales.
“Confiamos en los técnicos de la Confederación, que son excelentes, y esperamos que puedan amortiguar estas avenidas de agua manteniendo un difícil equilibrio que evite daños”, ha afirmado.
También preocupación en la vega del Tajuña
La problemática no se limita al norte provincial. En la zona sur, los agricultores de la vega del Tajuña han expresado igualmente su inquietud ante posibles desembalses desde el embalse de la Tajera. En campañas anteriores, el exceso de caudal liberado provocó desbordamientos que el río no pudo evacuar con rapidez suficiente.
En esta área, los cultivos más afectados serían el cereal y el espárrago verde, producciones clave para la economía agraria comarcal.
APAG remitirá un informe detallado
Como conclusión del encuentro, APAG elaborará y enviará un escrito a la Subdelegación del Gobierno con datos concretos de hectáreas afectadas y términos municipales en riesgo. La Subdelegación se ha comprometido a trasladar esta información a la Confederación Hidrográfica del Tajo para que sea tenida en cuenta en la planificación de los desembalses.
El sector agrícola de la provincia permanece, por tanto, pendiente de la evolución meteorológica y de las decisiones técnicas que se adopten en los próximos días, consciente de que el equilibrio entre la seguridad hidráulica y la protección de los cultivos será determinante para evitar nuevas pérdidas en el campo de Guadalajara.
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