La ganadería Familia Polo Sáiz afronta por segundo año consecutivo su presencia en la Feria de Novilladas de El Casar. Una cita que Álvaro Polo encara con ilusión y que llega después de una primera experiencia marcada por el buen juego de sus animales y por un premio que, en su opinión, pudo haber sido todavía mayor.
En una entrevista concedida a Guadared, Álvaro Polo recuerda especialmente lo sucedido el pasado año con Malagueño, un novillo que protagonizó una actuación destacada y que terminó dando la vuelta al ruedo. El ganadero reconoce la importancia de aquel reconocimiento y el valor que tuvo para una ganadería que continúa trabajando por consolidar su nombre en el panorama taurino.
Pero en aquella misma tarde también quedó la sensación de que otro de sus ejemplares, Esturión, mereció haber recibido igualmente el reconocimiento de la vuelta al ruedo. Un recuerdo que forma parte de la historia reciente de Familia Polo Sáiz en El Casar y que eleva las expectativas de cara a la nueva cita.
Para Álvaro Polo, lidiar en El Casar supone una responsabilidad especial. La localidad se ha convertido en un escenario importante dentro del calendario taurino de la provincia de Guadalajara y repetir presencia por segundo año consecutivo supone, además, un respaldo al trabajo desarrollado por la ganadería.
El ganadero también pone en valor la labor que se está realizando para consolidar la feria. En este sentido, destaca el papel de la empresa formada por José Antonio Cid y Eduardo Flores, así como la implicación del Ayuntamiento de El Casar, considerando que el trabajo conjunto está contribuyendo a que la localidad cuente con una feria de novilladas con personalidad y proyección.
“Están haciendo una buenísima labor”,
señala Polo al referirse a la organización y al impulso que se está dando a la tauromaquia en El Casar, una apuesta que, a su juicio, beneficia tanto a los profesionales como a los aficionados.
Este año, Familia Polo Sáiz vuelve a El Casar con nuevos ejemplares y con la ilusión de repetir las buenas sensaciones del pasado año. Una nueva oportunidad para que el hierro vuelva a mostrar el resultado del trabajo que se realiza en el campo y para seguir estrechando los vínculos entre la ganadería y una feria que ya le dejó un recuerdo especial.
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