Guadalajara y el 11-M: 22 años de un viaje que todavía nos duele en el alma
GuadaRed | Editorial
Hay fechas que se quedan grabadas en el calendario personal de cada uno, pero el 11 de marzo es, sin duda, una cicatriz colectiva para toda nuestra provincia. Hoy, miércoles 11 de marzo de 2026, nos hemos despertado con ese silencio respetuoso que inunda las calles cada vez que se cumple un aniversario de los atentados que cambiaron España. Han pasado ya 22 años, pero para muchas familias de Guadalajara capital, Azuqueca de Henares o Alovera, el tiempo parece haberse detenido en aquel fatídico tren de las 6:50 de la mañana.
Un tren que unía vidas en el Corredor del Henares
Para entender por qué Guadalajara siente este día como algo tan propio, hay que mirar a las vías. Aquel 11 de marzo de 2004, como cualquier otro jueves, cientos de nuestros vecinos se subieron al Cercanías Guadalajara-Madrid. Era un tren de trabajadores, de estudiantes con mochilas llenas de sueños y de gente que simplemente iba a ganarse el pan.
A las 7:42, la explosión en la Estación de El Pozo del Tío Raimundo rompió el corazón de nuestra provincia. De las 193 víctimas del 11-M, 15 personas estaban vinculadas directamente a Guadalajara. Hoy recordamos con nombre y apellidos a esos 5 vecinos de Azuqueca, a los 2 de Alovera y a todos aquellos que partieron de nuestra estación y nunca regresaron. El acto central de hoy a las 12:00 horas en la Glorieta Víctimas del Terrorismo no es solo un protocolo; es un abrazo necesario a las familias que siguen aquí.
El mundo no se detiene: Crisis en Oriente Medio y repatriaciones
Mientras en las plazas de nuestra provincia guardamos minutos de silencio o recordamos lo que hacíamos en aquel momento, los diarios digitales de España nos cuentan que el mundo exterior sigue girando a una velocidad peligrosa. La crisis en Oriente Medio se ha colado en todas las portadas. El Ministerio de Asuntos Exteriores ya ha gestionado la llegada de casi 6.000 españoles que han tenido que ser evacuados de las zonas de conflicto.
Esta inestabilidad nos llega a través de las noticias y cuando vamos a la gasolinera. La tensión en el Estrecho de Ormuz ha provocado una crisis energética que ya notamos en el bolsillo: el precio del diésel ha subido de forma alarmante (hasta 36 céntimos en apenas una semana en algunas zonas), lo que ha puesto la inflación energética en el centro de todas las tertulias políticas.
La política nacional mira a los pueblos
En medio de este clima de memoria y preocupación económica, la política nacional no descansa. En Castilla y León, la campaña electoral sigue su curso con un segundo debate donde el tema estrella será, cómo no, la despoblación. Es algo que en nuestros pueblos de la Sierra y La Alcarria conocemos bien, y estaremos muy atentos a las soluciones que proponen los candidatos.
Por otro lado, la actualidad judicial sigue marcando el ritmo con las novedades del caso Begoña y las investigaciones de la Audiencia Nacional sobre las tramas de comisionistas en el sector de los hidrocarburos.
Una mirada al cielo: Fallas y el tiempo en La Alcarria
Para los que tengan un ojo puesto en el descanso o en las celebraciones de Fallas 2026, las noticias no son las mejores. La amenaza de una DANA en Valencia tiene en vilo a los falleros, mientras que aquí, en Guadalajara, el tiempo nos acompaña en el sentimiento con cielos grises y un ambiente más fresco de lo habitual.
Cerramos esta crónica con un mensaje de esperanza: la creación de un nuevo laboratorio vivo para salvar el Mar Menor en Murcia, una noticia que nos recuerda que, a pesar de las tragedias y las crisis, siempre hay gente trabajando por reconstruir lo que se ha dañado.







